Acompañando a mi hijo/a en las tareas escolares, especialmente durante el tiempo de aislamiento social.

Acompañando a mi hijo/a  en las tareas escolares, especialmente durante el tiempo de aislamiento social.

Acompañando a mi hijo/a en las tareas escolares, especialmente durante el tiempo de aislamiento social.

Cómo y qué  hacer para que fluya el momento de hacer las tareas

Sugerimos acordar y planificar el momento de realizar las tareas junto con tu o tus hijos. El sentirse tenidos en cuenta es el primer paso en el cambio de actitud. El ser parte del acuerdo genera mayor nivel de compromiso. Como padres estamos dando ejemplo en nuestras acciones, abordar este tema mirando hacia la solución, simplifica el camino.

  • Se recomienda que sea por la mañana y que sea a la misma hora aproximada cada día. El hecho de tener una rutina organiza y hace más sencillo el día y el abordar las responsabilidades.
  • Respetar la hora de comienzo. En un principio será necesario ayudar a tu- tus hijos, luego irán obteniendo mayor autonomía.
  • Determinar un lugar de trabajo, en lo posible sin distracciones visuales y/o auditivas. Si hubiese ruido exterior o interior que no se puede controlar pueden usar una música tranquila o sugerida para favorecer la concentración y el bienestar. La música clásica o música tranquila instrumental favorece al clima de trabajo.
  • Tener sobre la mesa de trabajo el material que necesiten. De este modo evitamos la distracción de tener que ir a buscar algo y se optimiza el tiempo que pueden dedicarle a las tareas escolares. Ya que necesitan también descanso y entretenimiento. 
  • En esta planificación incluir minutos de descanso. Cada 20 o 30 minutos de trabajo se recomienda hacer un corte, aclarar que son 5 minutos para para estirarse, hacer un respiración profunda, moverse. Ayudarlos con un reloj para guiarse con los tiempos de cada momento.
  • Concentrarse en una tarea por vez. Repartir la atención en varias cosas al mismo tiempo insume un gasto de energía mayor que lleva al cansancio y a la posibilidad de frustración por no poder continuar con la tarea.
  • Reconocer cada logro parcial, por pequeño que sea el reconocimiento y feedback positivo alienta, estimula y favorece a la construcción de la autoestima de tu hijo. Por ejemplo poner una mano en su hombre, decirle “has logrado terminar el punto 1, ahora sigue por el dos”, hacer un gesto positivo con la cara, mostrar un pulgar arriba, guiñar un ojo,  etc.
  • Tomarse un momento para hablar de las emociones después de haber terminado las tareas. Preguntar y preguntarse, ¿cómo te has sentido? Dar lugar a la emoción que aparezca. Los más tímidos pueden solo expresarla con una carita de enojo, miedo, alegría, tristeza, cansancio, diversión, o lo que haya. “El emocionario” es un hermoso libro que inspira y da lugar a este gran mundo de las emociones. 

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